El papa León XIV rompió el silencio habitual sobre la salud papal y anunció, al finalizar el Ángelus en el Vaticano, que le operarán un nódulo pequeño en el pulmón este martes.
El portavoz vaticano, Matteo Bruni, confirmó que el procedimiento ya tiene fecha prevista y que la internación posterior rondará los siete días. Fuentes del Hospital Gemelli de Roma indicaron que la lesión mide tres milímetros.
La Santa Sede no comunicó cambios en la gira por Uruguay, Argentina y Perú prevista entre el 6 y el 17 de noviembre de 2026. El pontífice, de 71 años, explicó que los médicos detectaron la lesión durante controles recientes y que se encuentra circunscrita, en una fase inicial.
León XIV dijo que el equipo médico le aconsejó extirpar el nódulo y que aceptó esa recomendación. La Santa Sede no difundió detalles sobre la técnica de la intervención ni sobre la localización precisa de la lesión.
Un nódulo pulmonar de tres milímetros es una pequeña imagen localizada en el pulmón que puede tener causas benignas o malignas y no equivale, por sí sola, a un diagnóstico de cáncer. Los especialistas consultados por Infobae señalaron que el pronóstico general de una lesión pequeña suele ser favorable, aunque el caso del papa no permite anticipar resultados sin conocer su ubicación, sus características radiológicas y el diagnóstico definitivo.
La doctora Ana María Putruele, neumonóloga, exjefa de la División Neumonología del Hospital de Clínicas José de San Martín y profesora adjunta de Consulta de la UBA, definió la lesión como “una formación con características redondeadas u opacificada que se localiza a nivel del pulmón”.
El doctor Alejandro Garcés, infectólogo y jefe médico de Helios Salud, explicó que el “nódulo solitario de pulmón” suele aparecer como un hallazgo accidental en una radiografía o una tomografía solicitada por otra razón.
Putruele explicó que los médicos valoran el tamaño, los bordes, si presenta calcificaciones y cuál es su densidad en una tomografía. También consideran los antecedentes de tabaquismo, enfermedades respiratorias previas y otros datos clínicos antes de establecer el nivel de riesgo.
Garcés precisó que una forma regular y bordes bien delimitados pueden orientar la evaluación de manera distinta que una lesión irregular o espiculada. Sin embargo, advirtió: “Nunca uno puede asegurar el diagnóstico con solo la imagen”.
La comparación con tomografías anteriores puede aportar una señal relevante para definir la conducta médica. “Si yo la encuentro en imágenes de varios años atrás” y no cambió, explicó Garcés, se fortalece la interpretación de que se trata de una lesión benigna; si es nueva, puede requerir nuevos estudios para observar su evolución.
La evaluación también contempla la densidad de la lesión, que puede ser sólida, subsólida o en vidrio esmerilado, además de su forma y evolución. En nódulos seleccionados según el tamaño y los factores de riesgo, los médicos pueden considerar una tomografía por emisión de positrones combinada con tomografía computarizada o una biopsia.
“Más del 60% de los nódulos solitarios de pulmón son benignos”, afirmó Garcés, aunque esa proporción no permite establecer un diagnóstico para el caso particular del pontífice. El infectólogo indicó que muchos corresponden a granulomas, pequeñas cicatrices que dejan procesos inflamatorios pulmonares previos, incluso cuando transcurrieron de manera inadvertida o con escasa repercusión clínica.
Otras posibilidades incluyen procesos infecciosos activos o recientes y enfermedades malignas. El Hospital Gemelli de Roma, donde se prevé la internación, cuenta con un apartamento destinado a la atención médica de los papas.
Con información de: Infobae, que citó al Vaticano y a especialistas argentinos.

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