Un joven de 20 años provocó momentos de pánico en una estación de servicio Shell del barrio Pompeya, en Merlo, cuando roció nafta sobre un auto y amenazó con incendiar las instalaciones.
El episodio ocurrió el domingo por la tarde en la avenida Ricardo Balbín 5147. Según Clarín, el joven concurrió al lugar con un bidón para comprar combustible y fue atendido por un playero.
Según se observa en una de las cámaras de seguridad del lugar, el empleado terminó de llenar el bidón y guardó la manguera en el surtidor. En ese momento, el joven recogió el recipiente y sorprendió a los automovilistas que estaban cargando combustible.
Para sorpresa de los presentes, el agresor empezó a rociar nafta contra un auto gris que se encontraba parado en la siguiente playa. Además, le llegó a arrojar combustible al conductor que se había bajado del vehículo para cargar.
El joven siguió desparramando nafta por toda la playa y se metió en el auto gris. Incluso se sentó en la butaca del conductor con el bidón encima para luego descender y amenazar a los presentes con incendiar las instalaciones.
Ante los gritos de los presentes para que se tranquilice, el joven se volvió a sentar en el auto y cerró la puerta. En ese momento, aparecieron dos playeros de la estación y actuaron con rapidez para prevenir un posible incendio.
Uno de los empleados le arrojó al auto el polvo de un matafuegos, por precaución por si se llegaba a encender. El otro sacó la manguera del tanque de combustible que estaba cargando, en medio de la tensión en la playa.
Los agentes policiales aparecieron en el lugar tras ser llamados por los empleados. La Policía Bonaerense redujo al joven de 20 años y lo trasladó a la comisaría para continuar con las actuaciones.
El detenido fue identificado como Diego Lisandro Juárez. Al ser revisado por médicos, se confirmó que el joven tenía problemas psiquiátricos y se aconsejó a la familia que sea internado.
El episodio dejó momentos de pánico entre los automovilistas que estaban cargando combustible y los playeros que atendían la estación. La intervención rápida de los empleados y la llegada de la policía permitieron reducir al joven.
La escena quedó registrada en las imágenes de la estación y muestra cómo el joven pasó de comprar nafta a rociar combustible sobre un vehículo y luego sobre la playa. Los testigos pedían que se tranquilizara mientras el agresor se movía cerca del auto gris.
Según Clarín, el joven fue trasladado a la comisaría y, tras la revisión médica, se recomendó la internación.

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