La quinta Marcha Federal Universitaria terminó en Buenos Aires con 31 personas detenidas, gases lacrimógenos y camiones hidrantes, según el parte de la jornada.
La movilización, que reclamaba el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, se desarrolló este jueves con réplicas en otras ciudades, aunque el epicentro fue el sur de Buenos Aires.
La Policía de la Ciudad detuvo a seis personas después de finalizada la marcha, la primera pasadas las cinco de la tarde.
Según La Nación, el primer detenido fue un adolescente de 14 años que habría lanzado piedras contra un vehículo policial.
Poco después, agentes porteños detuvieron a cinco manifestantes más, imputados por atentado y resistencia a la autoridad, salvo un menor de 17 años que formaba parte del grupo.
El Ministerio de Seguridad informó que autoridades nacionales arrestaron a 25 personas en los accesos a la estación de Constitución, en el sur de la ciudad.
La cartera de seguridad reportó ocho agentes heridos: cuatro de Gendarmería, dos de la Policía Federal y dos de Prefectura Naval.
La administración porteña cifró en 90 millones de pesos los destrozos, según Clarín, y la ministra Alejandra Monteoliva advirtió que los responsables deberán responder ante la Justicia.
La ministra Alejandra Monteoliva sostuvo en redes que quienes agredan a efectivos, destruyan bienes públicos o cometan delitos deberán responder, y afirmó que nadie está por encima de la ley.
La cartera que dirige trabaja en una denuncia penal contra los involucrados, a quienes atribuye resistencia y atentado a la autoridad, atentado al orden constitucional y daño agravado.
La respuesta policial, con gases lacrimógenos y cañones de agua, afectó a los diputados Cecilia Moreau, Agustina Propato y Carlos Castagneto.
La diputada Cecilia Moreau quedó atendida por personal médico tras ser alcanzada por proyectiles cerca del edificio anexo de la Cámara de Diputados.
El Frente Sindical de Universidades Nacionales, la FUA y el CIN repudiaron la represión y la violencia que obligó a suspender el acto central antes de que terminara.
En un comunicado conjunto, afirmaron que las cuatro marchas anteriores fueron absolutamente masivas, la última en mayo, y que no hubo un solo episodio similar.
Señalaron que en todo el país se manifestaron miles de personas pacíficamente y que la convocatoria reunió a más de un millón de personas.
Las organizaciones señalaron que la decisión de reprimir fue del Gobierno de Milei y que la marcha se desarrollaba dentro del marco de la democracia.
Con información de: Infobae, La Nación y Clarín.

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