El Banco Central aceleró la compra de dólares desde la primera rueda de octubre, tras un bimestre magro en reservas.
La autoridad monetaria, que preside Santiago Bausili, compró US$ 340 millones desde el inicio del mes y elevó el acumulado del año a US$ 14.909 millones.
Con esos números, el BCRA sobrecumplió la meta trazada a fines del año pasado, aunque persiste tensión por su capacidad de adquirir divisas de cara a un nuevo año electoral.
El presidente Javier Milei dijo que cuenta con una billetera de US$ 125.000 millones para hacer frente a una eventual corrida contra el peso hasta las próximas elecciones presidenciales.
Parte de esa caja provendría de inversiones vía RIGI y del superávit comercial. El mercado espera que el organismo acelere sus compras hasta finales de este año.
En agosto y septiembre, el BCRA acumuló US$ 1.241 millones por intervenciones en el mercado de cambios y redujo a mínimos su participación diaria.
La City interpreta que el organismo superó el valle de agosto y septiembre, cuando redujo su presencia diaria en el mercado de cambios.
Walter Stoeppelwerth, CIO de Grit Capital Group, señaló que el talón de Aquiles argentino sigue siendo la acumulación insuficiente de reservas.
Para la consultora, las compras de US$ 14.900 millones se explican por el superávit comercial y por bonos emitidos por el sector de petróleo y gas.
Según el informe, los actores del petróleo y gas emiten bonos mientras aceleran la producción a la espera de nueva capacidad exportadora.
Stoeppelwerth consideró que esos dos canales son claves para la estabilidad macro y la desinflación.
Analistas de IEB estiman un remanente de liquidación del agro de US$ 9.000 millones para el cuarto trimestre.
También citan, según la última presentación del BCRA, US$ 4.600 millones de ONs y subsoberanos pendientes de liquidación y la puesta en marcha de Vaca Muerta a principios de 2027.
Para IEB, esa oferta debería permitirle al BCRA sostener un buen ritmo de compras en los próximos meses.
Con el Brent a 6 meses en torno a US$ 92,90 y el índice de términos de intercambio cerca de máximos, el contexto internacional jugaría a favor del plan oficial.
El texto destaca que el crudo Brent y el índice de commodities funcionan como señales de los precios de exportación del país.
Stoeppelwerth describió esos barómetros como la mejor póliza de seguro para el ciclo presidencial de 2027.
Para la economía de Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires, la señal central es la previsibilidad cambiaria y la desinflación, que afectan precios, costos y expectativas.
En Ciudad y el conurbano, la lectura práctica es que mayor previsibilidad cambiaria puede ordenar decisiones de consumo, inversión y precios.
Con información de: Clarín y sección Economía.

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